"...to enclose the present moment; to make it stay; to fill it fuller and fuller, with the past, the present and the future, until it shone, whole, bright, deep with understanding."
Virgina Woolf, The Years
30.8.20
18.8.20
19.3.20
True Love IV - Safe
When someone loves you, they say your name in a different way. You know your name is safe in their mouth
Child's answer to the question "What does love mean?" shared by Tara Brach.
11.1.20
On time travel and teletransportation (and/or on that ultimate, rather imperfect & most ancient way of accomplishing both, only not in the same way sci-fi writers and quantum folk think it could be done)
Qué necedad
qué ganas de estar aquí
por siempre
aunque no lo quiera
aunque no lo busque
desesperadamente
permanecer aquí o allá
simplemente
no tiene sentido
porque no hay aquí o allá
no hay sentido
pisar una cucaracha
comerme un cerdo
arrancar todas las hojas
fornicar todo cuanto veo
por no querer estar aquí
por no querer estar allá
en la imagen
en el recuerdo
estoy aquí y allá
en la idea
en el deseo
estás allá y acá
Qué necedad
Julio Medellín's poem "Ciempiés"
19.10.19
I dream you closer too (sex is our only spiritual ascension)
you wilder than michelangelo’s david/you air's purr/you living
currency/you dead pasts/you a stick of incense/you a stick-up
artist/you haraami/you the hum of a lifetime basined in my lap/count our
tallies of loss backward for me/run to the bank & translate it into
a fistful of green of your choice/or something else sanctified/or
european/pick the synonym of your choice.
in a traditional sense/the body holds its arithmetic/exports it outward/to the touch and exhale/the praxis felt best/against a groan of couch/with the smart weight of a hand against the small of a back/here, sex is our only spiritual ascension/can i be excused from living so boldly and slimly at the same time?
i dream you closer too/beside the honey-colored dog licking its vulva/a concrete laugh flying out of your throat/ask me about blood clots and crescent moons/the cracked skin of heels/anything but the nightly heartbreaks of/too many addresses/and all the ways/i am still auditioning/for this country’s approval.
Rather unfaithfully Momtaza Mehri's Small Talk
in a traditional sense/the body holds its arithmetic/exports it outward/to the touch and exhale/the praxis felt best/against a groan of couch/with the smart weight of a hand against the small of a back/here, sex is our only spiritual ascension/can i be excused from living so boldly and slimly at the same time?
i dream you closer too/beside the honey-colored dog licking its vulva/a concrete laugh flying out of your throat/ask me about blood clots and crescent moons/the cracked skin of heels/anything but the nightly heartbreaks of/too many addresses/and all the ways/i am still auditioning/for this country’s approval.
Rather unfaithfully Momtaza Mehri's Small Talk
30.7.19
Rara Avis (Ofrecerte un nombre)
para Myrna
Ofrecerte un nombre
Una palabra que reconozca
tu existencia milagrosa
que te ayude a reconocerte
que te permita ser
sólo ser
Una palabra
que no sea un sustantivo
que no dependa de un verbo
que no pueda ser adjetivad
Una pirueta del lenguaje
que caiga
destruya la ilusión de los límites
y sintetice todos los territorios
Como lo haces incansablemente
Tú
Rara Avis
Ave Prodigiosa
Vasta y múltiple
como el origen del cosmos
No te ofreceré
un caliz repleto del veneno
de la confusión que no es amor
Tampoco bebería del tuyo
si me invitaras algo similar
Desde la osada honestidad
donde confieso esta cobardía
Cuido el deseo perenne
de forjar
para tí
un nombre
que respete tu valentía
y te envuelva en compasión
Título tomado del libro homónimo de Daniel J. García, (Rara Avis. Una teoría queer impolítica) e inspirado por la pieza de teatro documental Trans, con la actuación de Myrna Moguel.
18.7.19
The Night of the Patient Moon
Dear mother and father and old and young people of my home. Dear pets and weeds and flowers and footfalls. I write to you in a script speckled with time. I write to the language of a poet and many who chanted after her. I quote those verses which are laments, songs, praises, and warnings. The laments are about not being of your skin, your tongue, your high heaven. The songs are about television screens, newsprint din, and the men with the megaphone going around shutting people’s windows down. The praises are to those that wear spotless clothes, hidden weapons, buck-skin shoes, and plastic faces. The warnings are about daring to speak, daring to say I’m two languages not one, I’m three faces not one, and I’m a quarter bile not full. Dear people of my city, town, lane, and invisible spaces, tell me, how do I return to you? It is the night of the patient moon. But the doorkeepers are asking for proof that I lived here, the watchful voices are mocking my wandering toes, and the vigilantes are simply admiring their righteous claws.
Fragment of Anima Writes a Letter Home, by Nabinda Das.
24.6.19
The Realm of Chance II - Camiones con alas
I. Camiones con alas
¿Colombiana? Me preguntó mientras me subía al taxi. No, mexicana. Ah, es que la que se bajó era colombiana, y antes de ella llevé a una brazileña, ¿qué mañana, eh?
Él, argentino, en su ciudad natal de Buenos Aires. No recuerdo bien por qué nos embarcamos en una conversación sobre camiones: bueno, autobuses, buses etc. ¿Y cómo le dicen a los autobuses en México? Camiones. ¿Y al ómnibus? Camión. ¿Y a las furgonetas? Camión. ¿Y qué, a los aviones les dicen camiones con alas?
II. Guiar el camino
Ya nos había seguido la noche anterior. A mi compañera de viaje no le parecía muy gracioso, ¡perro zarnoso! lo increpó. A mí me pareció de lo más simpático. Era muy alegre, y brincaba, y se volteaba cada tanto para ver si venía siguiéndolo. Yo decidí elegirlo como mi compañero para caminar en la playa. Él guió el camino. Se dirigió derechito hacia las mansas olas. Como que quería jugar, pero cuando me paré junto a él, quieta, se sentó, primero, y luego se echó junto a mí, dormitando. Yo miré el mar un buen rato, lo extrañaba, y la mañana era tan fresca y tan clara, y el sol sacaba unos azules tan bellos al cielo y a las olas, que no podía dejar de mirarlo. Después voltée a verlo: se había quedado dormido, me pregunté si estaría cansado, si a su cuerpo le haría falta la energía que da el alimento, si el aire le daría frío. Me agaché y lo acaricié, no me importó que tuviera zarna o pulgas o piojos. No tenía, de cualquier forma. Acaricié su cabeza, y revisé mental e inútilmente varias veces mi bolsa para tratar de encontrar algo de comer para él. Y él seguía dormido, y se dejaba acariciar.
III. Ojalá que sí
- ¿Estos cuánto cuestan?
- Esos... 70. Te los dejo en 60. Es filigrana con piedras, la pluma es de un ave de la Patagonia, no recuerdo cómo le llaman, es de un ave de allá. Yo soy de un pueblito de por allá, apenas llegué hoy. ¿Tú de dónde eres?
Sí que me gustaron, y se los iba a comprar de cualquier forma, no tenía que hacerme la labia. Claro, que con eso empezó a sacarme la sopa, y a contarme de dónde era y dónde quedaba la población en la geografía del país, dónde se estaba quedando, etc. Mientras hablaba me hacía dos "regalitos" de alambre que doblaba, mira así, qué rápido, aquí mientras platicamos, uno para tí y otro para la persona que más quieras, para finalmente preguntarme:
- ¿Qué vas a hacer hoy en la noche?
- Voy a salir con unas amigas.
- Ojalá nos encontremos.
Como siempre, la astuta y veloz coquetería dentro de mí ("¡Dónde, señor, encontrar mujeres exentas de ella!") me sorprendió mientras la escuchaba decir ¡Ojalá que sí! ¡Eso! contestó él, y sonrió. Bueno, y también me pidió un beso. Yo le presté el cachete. Y después me volvió a pedir otro: Acerquemos nuestras mejillas una vez más, y yo se lo concedí.
IV. Cuando regreses ven a visitarme
Me explicó todo lo referente a los mates, su uso y curación. Como los demás, me preguntó de dónde era. ¡Ah, México! Ser mexicana en Argentina es como convertirse en una entidad diplomática no autoriazada pero bien celebrada. Sorprende y se siente bonito, vaya. Al final compré uno de madera, con una bombilla de falsa plata. ¡Cuando regreses vení a visitarme! I waved back at him, smiling.
¿Colombiana? Me preguntó mientras me subía al taxi. No, mexicana. Ah, es que la que se bajó era colombiana, y antes de ella llevé a una brazileña, ¿qué mañana, eh?
Él, argentino, en su ciudad natal de Buenos Aires. No recuerdo bien por qué nos embarcamos en una conversación sobre camiones: bueno, autobuses, buses etc. ¿Y cómo le dicen a los autobuses en México? Camiones. ¿Y al ómnibus? Camión. ¿Y a las furgonetas? Camión. ¿Y qué, a los aviones les dicen camiones con alas?
II. Guiar el camino
Ya nos había seguido la noche anterior. A mi compañera de viaje no le parecía muy gracioso, ¡perro zarnoso! lo increpó. A mí me pareció de lo más simpático. Era muy alegre, y brincaba, y se volteaba cada tanto para ver si venía siguiéndolo. Yo decidí elegirlo como mi compañero para caminar en la playa. Él guió el camino. Se dirigió derechito hacia las mansas olas. Como que quería jugar, pero cuando me paré junto a él, quieta, se sentó, primero, y luego se echó junto a mí, dormitando. Yo miré el mar un buen rato, lo extrañaba, y la mañana era tan fresca y tan clara, y el sol sacaba unos azules tan bellos al cielo y a las olas, que no podía dejar de mirarlo. Después voltée a verlo: se había quedado dormido, me pregunté si estaría cansado, si a su cuerpo le haría falta la energía que da el alimento, si el aire le daría frío. Me agaché y lo acaricié, no me importó que tuviera zarna o pulgas o piojos. No tenía, de cualquier forma. Acaricié su cabeza, y revisé mental e inútilmente varias veces mi bolsa para tratar de encontrar algo de comer para él. Y él seguía dormido, y se dejaba acariciar.
III. Ojalá que sí
- ¿Estos cuánto cuestan?
- Esos... 70. Te los dejo en 60. Es filigrana con piedras, la pluma es de un ave de la Patagonia, no recuerdo cómo le llaman, es de un ave de allá. Yo soy de un pueblito de por allá, apenas llegué hoy. ¿Tú de dónde eres?
Sí que me gustaron, y se los iba a comprar de cualquier forma, no tenía que hacerme la labia. Claro, que con eso empezó a sacarme la sopa, y a contarme de dónde era y dónde quedaba la población en la geografía del país, dónde se estaba quedando, etc. Mientras hablaba me hacía dos "regalitos" de alambre que doblaba, mira así, qué rápido, aquí mientras platicamos, uno para tí y otro para la persona que más quieras, para finalmente preguntarme:
- ¿Qué vas a hacer hoy en la noche?
- Voy a salir con unas amigas.
- Ojalá nos encontremos.
Como siempre, la astuta y veloz coquetería dentro de mí ("¡Dónde, señor, encontrar mujeres exentas de ella!") me sorprendió mientras la escuchaba decir ¡Ojalá que sí! ¡Eso! contestó él, y sonrió. Bueno, y también me pidió un beso. Yo le presté el cachete. Y después me volvió a pedir otro: Acerquemos nuestras mejillas una vez más, y yo se lo concedí.
IV. Cuando regreses ven a visitarme
Me explicó todo lo referente a los mates, su uso y curación. Como los demás, me preguntó de dónde era. ¡Ah, México! Ser mexicana en Argentina es como convertirse en una entidad diplomática no autoriazada pero bien celebrada. Sorprende y se siente bonito, vaya. Al final compré uno de madera, con una bombilla de falsa plata. ¡Cuando regreses vení a visitarme! I waved back at him, smiling.
VI. Un templo dentro
¿Qué
te pasa? Me preguntó mientras me acercaba a ella que iba pasando por
los torniquetes de salida. Nada, estoy buscando una calle, sabe dónde
está? Sí, es para acá. Yo voy para allá, te encamino. Era una señora
grande, elegante, y segura de sí misma. Caminas tres cuadras para allá y
luego tomas a la derecha... bueno, caminas para acá conmigo una cuadra,
y luego doblas a la derecha. Terminó dejándome a una cuadra, y
diciéndome con una sonrisa Aquí vivo yo. Y dándome un beso y un abrazo
de despedida. Pero al principio fue cuidadosa: ¿A quién vienes a ver? Me
pareció que era una especie de guardiana del barrio quien debía conocer
y aprobar quién entraba y salía. Respondí con un elusivo y titubeante
A... una amiga. ¿A qué dirección habías dicho que ibas? Respondí. ¡Ah,
sí, el solar! De día es muy bonito, de noche es muy oscuro. Pero es muy
seguro. Es una calle muy arbolada. Mira, antes todas las casas eran
como esa, y todas tenían naranjos plantados enfrente, como esos. Ahora
ya las han derribado todas para construir estos edificios. No se
entiende ni se cuida el patrimonio. Tal vez haya sido eso lo que nos
llevó a hablar de menesteres familiares para ambas, del arte. Me contó
que su hijo era músico. El arte nos llena un vacío, un vacío que a veces
está aquí en el estómago, me dijo, mirando hacia el frente y señalando
sus propias entrañas con un gesto poderoso. Quien hace arte lleva un
templo dentro de sí mismo, me dijo, esta vez, mirándome a los ojos y
sonriendo con complicidad. Fue justo antes de entrar a su casa.20.6.19
Lloroncita V - Si al cielo subir pudiera
Si al cielo subir pudiera, llorona
las estrellas te bajara
La luna a tus pies pusiera, llorona,
con el sol te coronara
Jaramar en el programa "Boleros y un poco más", Festival Cervantino
19.6.19
The Garden - Not poisoned
Scene from the movie Great Expectations, Dir. Alfonso Cuarón, 1998
17.6.19
Música sonriente
El ángel blanco bebe leche con vainilla en vasos helados, aderezada con azúcar y sal. Le encanta la música sonriente, pero también puede palidecer de miedo. Va a la deriva entre las nubes, dejando un ligero manto de nieve que cubre la tierra como harina. Vive en la niebla, en la brumosa luz del alba, cuando desaparecen los castilos en el aire. Sabe de la Vía Láctea, del pelo de los sabios y del blanco del ojo. Borda telas de algodón de azúcar. Es puro y abierto, y arroja luz allá por donde va.
- El libro de los colores, Sophie Benini Pietromarchi
Imagen prestada de Danish photographer Lerkenfeldt
2.3.19
Un sol espejo
Ayer soñé que cantaba mientras te daba un beso. Mi voz entraba en tí por la boca en vez de llegarte por los oídos. Me escuchabas con la lengua y te dabas cuenta de que había un leve sabor de mar en mi voz. Cantaba dándote un beso. Mis manos también estaban mojadas. La sal de mis labios despertaba en tí una sed multiplicada. Y esa sed te hacía ir de una de mis vidas a la otra. Y cantaba por todas partes, llenándote con mi voz. Llegó un momento en que mi voz, como un líquido brillante, salía también de tu boca. Se desbordaba cubriéndote. Pero en realidad debería decir cubriéndonos. Cambiaba la memoria de nuestra piel. Transformaba todo en nosotros, incluso nuestro presente. Nos asombrábamos ante quiénes éramos ahora. Y nos reconocíamos con entusiasmo, casi a gritos: somos los anhelos que vivieron dentro de nosotros. Somos dos azares separados que vivieron con sed uno del otro. Sólo ahora, en estos cuerpos prodigio de ensoñación, hemos podido encontrar de nuevo una ternura olvidada. Estábamos anhelantes, ocultos, resignados. Ahora nos enciende una alegría y una sed inocentes. Un sol espejo invocó al nuestro. Así decía mi canción, mientras te daba un beso y todo comenzaba de nuevo.
Una variación de perspectiva en torno a "Segundo Sueño", En los labios del agua, de Alberto Ruy Sánchez.
11.2.19
Les Mots IX - Arqueología de un botín
To a-once-fourteen-year-old-boy called Josh.When to the sessions of sweet silent thoughtI summon up remembrance of things pastI sigh the lack of many a thing I soughtAnd with old woes new wail my dear time's waste... But if the while I think of thee, dear friend,All losses are restored, and sorrows end.- Sonnet XXX
I have unearthed a name
Like a lost treasure
I'd been searching for
for decades
I have unearthed a name
After many painstaking and failed quests
I turned to a different kind of compass
to help me find the right spot
I was close
But I almost merely stumbled upon it
in the end
But I did unearth the name
I have salvaged and restored it
for that Her within me
who lost is so long ago
That name she never got to smile hello to
That name she almost chose
not to kiss goodbye
I have unearthed that name
for that Her within me
who didn't know
how to look into the eyes of its bearer
For that Her within me
who didn't know how to use her voice
as a messenger
for a tantamount heart
I have unearthed that name
for that Her within me
who was too afraid
and too young
to know her own worth
I have unearthed The Name
I have salvaged The Voice
restored The Face and The Gaze
and recovered all those gestures
that I didn't remember
that I didn't remember anymore
But knew right away
I have unearthed a name
Not the first name
but the last
The exact coordinates that revealed
the map I'd been missing
for far too long
And have found perhaps too late
I have unearthed a last name
The First Name I have dwelt in
all along
11.12.18
Tres estampas de luz (o, Flowers Blooming in December) III
Al final de este viaje en la vida quedará
Una cura de tiempo y amor
Nuestro rastro invitando a vivir
Nuestros cuerpos tendidos al sol
como sábanas blancas después del amor
Al final de este viaje está el horizonte
Al final de este viaje partiremos de nuevo
Al final de este viaje comienza un camino
Otro buen camino
Años que son cierta agilidad
con que el sol te dibuja en el porvenir
Quedamos los que pueden sonreír
En medio de la muerte, en plena luz
En plena luz
Licencias tomadas con Al final de este viaje de Silvio Rodríguez, sung by the marvellous Los Bunkers
9.12.18
Tres estampas de luz (o, Flowers Blooming in December) II
Se está arrimando un día feliz
como hace un barco tras sus peces
Se está acercando un día de abril
un día de abril se va a arrimar
a los principios de diciembre
Yo enciendo leña en el hogar
que vio brillar la tempestad
que guió el curso de estos meses
Se está arrimando un día de sol
A minor variation on Silvio Rodríguez's El día feliz que está llegando, interpretada con la energía de Los Bunkers
7.12.18
Tres estampas de luz (o, Flowers Blooming in December) I
Al amanecer
algunos ojos ya eran de la oscuridad
y huyeron hacia las tinieblas del ayer
con un puñado de semillas por sembrar
con un puñado de promesas por crecer
Pero salió el sol
y se elevó sobre la tierra siempre más
secando el frío nocturnal dando calor
regocijando al mundo con su prodigar
esparciendo la claridad como una estación
erguido al viento el poderoso corazón
de amar
Y en la hora en que se suponía atardecer
sintieron que la luz quedó en su respirar
como una sangre de la atmósfera un poder
un pacto eterno
con la claridad solar
con ser
Casi completely faithfully Silvio Rodríguez's Leyenda, en la voz de Los Bunkers
5.11.18
Books I've parted with
Suddenly finding the book I've long been searching for, or having the book I've been thinking about appear right before me, feels like there is some sort of fate. Like there's a God of Old-Book Markets setting up a happy encounter with the book I long for. I had the feeling that he was setting me up with books I had long ago parted with.
The Gravedigger's a Daughter III - Nature's law
How long will a man lie i' the earth ere he rot?
- Hamlet
One
little two
little three
little graves
and perhaps a fourth?
All just within this season
Did I forget to write the obituaries?
Or carve the inscriptions on the headstones?
Here and there such and such do lie...
Or will I ever visit these absences again?
Will there be a need to know
where each of them is hidden?
Oblivion does to so-called love
what worms do to a corpse
It is nature's law
7.10.18
The Gravedigger's a Daughter II - Pájaros de barro
Hago pájaros de barro
y los echo a volar.
- Manolo García, Pájaros de Barro
I am not a bird
I'm a murder of birds
Shifting my shape
When my tongue finds the word
When my eyes find the fault
When my feet find the trail
When my hands find the clay
Words drifting away from Jesca Hoop's Murder of Birds
1.10.18
The Gravedigger's a Daughter I - Wings and Earthquakes
I dance in graveyards
Still looking like a vampire
in the dawn
And I love, and I hate
I laugh in the face of kings
never afraid to be right
And I hate, and I love
And I watch you wither
and fight
over your Christmas parties
(Yellow bird flying
got shot in the wing
good year for hunters
and little earthquakes
I'd rather be a winged rose
that safely changes her color
Escapes from being left here
silent
And brings her own self back again)
Una otra posibilidad de Tori Amos' Little Earthquakes
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