"...to enclose the present moment; to make it stay; to fill it fuller and fuller, with the past, the present and the future, until it shone, whole, bright, deep with understanding."

Virgina Woolf, The Years


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21.3.16

Con minucioso tacto de filigrana


Dicen que un año sí y otro no, las ventanas de Mogador devoran también toda la luz de la luna. Pero hay quien asegura que esa es una falsa impresión porque son los ojos de las mujeres llenas de deseo quienes desde sus ventanas mogadorianas iluminan todo lo que en la noche brilla, incluyendo la luna y a la ciudad entera. De la misma manera que son ellas y no la luna quienes depositan su mirada sobre la piel morena de sus amantes imprimiéndole un tono de plata calentada por el cuerpo. Y, además, lo hacen con minucioso tacto de filigrana.


"Treinta y seis", Nueve veces el asombro, Alberto Ruy Sánchez.

3.10.12

The Ocean

In spirit she's drifted to the ocean
all those years of waiting for the water
These days you'll find her walking
singing to the deep sea

The sun set on the ocean
gathering shells and beach glass
dancing with the rolling waves
It gives her peace of mind

The sunset by the sea is in her mind


19.9.12

Mother Moon

Mother Moon
Sister Soul
Floating away, I think I'll change next to you


12.6.12

A Congregation

If I were to summon a Pantheon, these would be its Gods: of all, the first, the Moon, and Dragons wise, among them the feathered serpent, Quetzalcoatl, with his brother Tlaloc and their mother and wife Xochiquetzal; Shakti the creator, and her consort Siva; and the ever-beloved Orpheus.

30.6.08

Dedos de luna


Ayer recibí uno de los más bonitos regalos de cumpleaños. Justo el sábado por la noche estaba pensando en lo mucho que me hacían falta; ahora sí puedo decir, pese a todo, ¡Bendita sea la tecnología!
Mi tía trabajaba en la SEP, e igual que sus hermanas, sabía contar cuentos. Bueno, pero esto de que trabajara en la SEP viene a cuento justo porque de la biblioteca sacaba los videos de Los cuentos del espejo (alguien los recuerda? con Andrés Bustamante!), y unos maravillosos volúmenes encuadernados de una revista para niños llamada Colibrí. No sé cuándo empezó a editarse ni cuándo dejó de editarse (o si todavía se edita), pero me tomó varios meses encontrar los volúmenes: cada vez que llamaba a alguna librería de viejo, una misteriosa señora los había comprado TODOS. Finalmente los hallé en una oscura, desordenada y de largos pasillos, en Donceles, esperándome todos juntitos, los 12 tomos, con sus portadas que alguna vez fueron blancas, el colibrí carmín en el centro, y los contornos finos y dorados.

Claro, cuando salí cargando, no sé cómo, todos esos kilos de ilustraciones, crucigramas, cuentos, historias sobre la vida de los mayas, sobre animales de México, explicaciones científicas sobre por qué titilan las estrellas, sobre cuánta agua se gasta en una ciudad, o sobre cómo hacer germinados en un frasco, pequeñas animaciones y barquitos de papel que avanzan solitos en tinas de aluminio llenas de agua, tenía lagrimitas en los ojos.

Los leíamos casi siempre en casa de mi abuela, mis hermanos, mis primas y yo, todos en la sala o sobre la cama de alguna de mis tías. No sé cómo nos leyó mi tía Jani La Vendedora de Nubes que nos recuerdo a todos medio retorcidos de la risa, expulsando frases incomprensibles y cerrando los ojos o agarrándonos la panza (tal vez una serie de chistes locales) - ella hacía todas las voces, y nosotros no teníamos que hacer otra cosa que mirar las ilustraciones. Tengo muchos favoritos, pero el más, es Dedos de Luna, que, ahora me entero, fue publicado el mismo año en que nací.



También les dejo a la vendedora, aunque recomiendo ampliamente que naveguen y naveguen, y se encuentren con la pulga aventurera, con Coyolxauhqui y su viaje al Mictlán, con Nicolás, con Francisca y la muerte, con Mi vida con la ola, un cuento de Octavio Paz bellamente ilustrado, y, por favor, con la palabra descontenta - toda una rareza.



Ya para terminar, los invito a este bonito ejercicio poético:



¡Muchísimas gracias Franciscanito! De verdad - anque sueñe a comercial, ahora los podré llevar conmigo a donde quiera que vaya.

(Y también, muchas gracias a mi tía, que me legó inagotable alimento para el alma para el resto de mi vida)


Ilustración: Leonel Maciel.

15.4.08

What colour are my eyes now?

If you took this much of sea water, of sea water under the full moon, from the surface, lit by it, if you took this much of it, and turned it into a stone translucent enough for light to shine through it, the colour of that stone would have been the colour of your eyes - then.