"...to enclose the present moment; to make it stay; to fill it fuller and fuller, with the past, the present and the future, until it shone, whole, bright, deep with understanding."
Virgina Woolf, The Years
22.8.18
En busca del tiempo perdido XX
Que ante una innecesaria prueba más de que nadie se baña en las mismas aguas dos veces, sólo queda vivir el duelo de la segunda pérdida, y el de la tercera: reconocer que tampoco somos quienes fuimos.
Que lo que queda, si queda voluntad, es reconocer que somos viejos desconocidos, e inventar todos los encuentros necesarios.
Que lo que queda, si la valentía y la compasión alcanzan, es invocar las voces desnudas, colocar las manos sobre los pechos, y sostenernos en el recuento de todos los naufragios.
21.5.15
En busca del tiempo perdido XIX
Y de pronto todo el edificio resucita, surge de la tierra, crece, se eleva ante los ojos y la mirada que lo siguen: no es sólo el recuerdo, es la experiencia, intacta. La gramática precisa y elocuente de un sueño ignoto.
El alma siempre es ave.
18.4.14
En busca del tiempo perdido XVIII
Jugamos que tu eras yo era tu
decía tu nombre y soñé
que era a mí a quien llamaba
-Adriana Enciso, Espejo
Rara, y ocasionalmente, el tiempo también encarna una imagen antigua, propia, que creíamos extinta: una fotografía viva y de colores nítidos: una voz de infancia cantando versos que habíamos olvidado, con el mismo color en la piel, la misma forma en los ojos, y el cabello como lo peinaba nuestra madre.
Rara, y ocasionalmente, el tiempo nos muestra que somos, también, fantasmas de otros cuerpos.
20.2.14
En busca del tiempo perdido XVII
Otras es preferible remover la tierra, lanzarle los corazones roídos de las manzanas y celebrar la lluvia.
13.2.13
En busca del tiempo perdido XVI
En busca del tiempo perdido XV
5.11.12
En busca del tiempo perdido XIV
De vez en cuando, al tiempo le gusta jugar a ser una fiera al acecho: una pantera, pongamos, o un jaguar, escondido entre las hierbas crecidas de los jardines abandonados, esperando alerta y con infinitísima paciencia el momento de saltar de entre las páginas de un libro viejo o del debajo polvoso del cojín de un sillón para clavarnos sus garras.
En dichas ocasiones, sin embargo, basta con dar un pasito hacia un lado para dejar que su trayectoria se desvanezca en el aire.
7.3.12
En busca del tiempo perdido XII
Sin memoria ni consecuencias.
Algo similar a lo que imagina que algún buddha habrá logrado.
En busca del tiempo perdido XIII
19.6.11
En busca del tiempo perdido XI
-Alessandro Baricco, Questa storia
Aunque también están los que opinan que un pasado roto no es nada. Al final uno se de cuenta de que nunca estuvo entero del todo.
11.2.11
En busca del tiempo perdido X
Soberano, al fin.
14.8.10
En busca del tiempo perdido IX
20.9.08
En busca del tiempo perdido VIII
O tal vez no quiera nada. Tal vez no sea el tiempo, sino nosotros, que lo seguimos moldeando con las mismas armas.
4.9.08
En busca del tiempo perdido VII
Dicen que el futuro puede encontrarse, de la forma que uno lo quiere, si uno así lo busca. Pero el reino es del azar: ese disfraz del destino - su hermano mayor, tal vez, que le indica hacia dónde dirigirse, o su amante. El lugar abstracto y concreto donde se aman el orden y el caos. A veces se llama coincidencia. Otras, milagro.
25.6.08
En busca del tiempo perdido VI
2.2.08
En busca del tiempo perdido V
Y puede ser que uno intente reacomodarse, como lo hace en una silla cuando las nalgas han estado demasiado tiempo en la misma posición y ya es hora de cambiarlas de lugar, con ese gracioso vaivén de las caderas, subiendo ligeramente y ligeramente a descansar de nuevo; y nosotros avivados, hasta que el lapso pierde su frescura y allá vamos, lejos - hasta que la mirada extraña de algún extraño nos haga retomar la conciencia, aunque sea por otro insuficiente fragmento.
21.11.07
En busca del tiempo perdido IV
Otras veces, el tiempo no se busca, sino se recorre. No como quien visita, reconstruyendo imágenes y sonidos, sino como quien explora, con o sin mapa en mano, un territorio, más desconocido que familiar, más obscuro entre más íntimo, entre más propio, entre más temprano.
28.10.07
En busca del tiempo perdido III
Uno preferiría no encontrar ciertos tiempos: impedir la posibilidad de su regreso, siempre distinto, sería lo deseable. Pero hay tiempos necios, a los que les gusta coquetear con sí mismos en el espejo: escoger variables nimias, mínimas y caprichosas: otra flor de un color similar en el cabello; un ángulo que permita ofrecer una mirada más altiva o más humilde; el gesto preferido en la mano, colocado más cerca o más lejos del cuello. O bien, jugar con las combinaciones posibles: nacer monstruos verdaderamente temibles, productos ya no de la razón (como nunca lo fueron) sino del azar y la coincidencia, y también de la belleza, que después desempacan su carga de noche para preparar (casi con devoción, pero sin olvidar la culpa) el camino del otro.
22.8.07
En busca del tiempo perdido II
¿Cómo se busca un tiempo que no ha existido? ¿En dónde? ¿En quién? Tal vez sea como buscar flores en las semillas, en semillas que acaban de ser plantadas, o en semillas que no fueron plantadas; como buscar palabras en el silencio.